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La relación entre el uso de sustancias y la experimentación en el satanismo

Introducción

El ocultismo es una disciplina que se ocupa de estudiar la magia, la mística, la religión y la filosofía, entre otros temas. Por tanto, muchos se sienten atraídos por esta corriente debido a su misterio y su gran potencial para descubrir y experimentar con nuevas realidades. Una de las diferentes áreas en las que la magia y el ocultismo se han visto relacionados es el satanismo. En este sentido, el pagano y el satanismo son dos áreas en las que los adeptos suelen utilizar sustancias como medio para facilitar o aumentar sus experiencias mágicas. En este artículo, exploraremos en profundidad la relación entre el uso de sustancias y las experiencias en el satanismo.

La relación entre la utilización de sustancias y las prácticas de ocultismo

A lo largo de la historia, muchas personas han utilizado la magia para alcanzar resultados concretos, resolver interrogantes o conseguir conocimientos ocultos. Sin embargo, lo que no todos saben es que muchas de estas personas han utilizado sustancias para facilitar la realización de sus rituales. Esta práctica puede tener distintos orígenes, como motivos religiosos, rituales místicos o incluso para obtener ventaja en determinados juegos. En el ocultismo, el uso de sustancias se ha empleado como un medio para elevar la conciencia o aumentar la percepción, y es que en algunos casos, incluso se cree que estas sustancias tienen la capacidad de hacer que nos acerquemos a Dios. En las prácticas de satanismo, esto no es una excepción. En su mayoría, aquellos que se consideran satánicos realizan rituales o invocaciones a las deidades infernales con el objetivo de recibir su ayuda para conseguir sus deseos o prosperidad en su vida. En esta nueva tendencia, el uso de sustancias ayuda a conseguir estados alterados de conciencia que permiten a los adherentes del satanismo, sumergirse plenamente en ese mundo mágico que persiguen.

El significado de las drogas en el satanismo

Las sustancias que se suelen usar en el satanismo varían según la preferencia personal de los adeptos. Entre las más comunes se encuentran la marihuana, las anfetaminas, los psicodélicos e incluso el cánnabis. Sus efectos son diferentes y pueden alterar la forma en que el cerebro recibe la información. En el satanismo, el uso de estas drogas se justifica a menudo por su capacidad para ayudar a la persona a alcanzar estados alterados de conciencia que les pueden permitir conectar con algo que, de otra forma, les resultaría inalcanzable. Es importante señalar que, en el mundo del satanismo, no se considera el uso de estas sustancias como algo malo, sino que forman parte de la metodología de sus prácticas espirituales.

La experimentación en el satanismo y el uso de sustancias

En relación con el uso de drogas, el satanismo también permite la experimentación. La idea es que cada individuo se sienta cómodo realizando prácticas mágicas actuales que no son consideradas dentro de los rituales tradicionales del satanismo. De esta forma, pueden estar en contacto con sus propias creencias y encontrar un camino hacia la verdad espiritual del mismo. Sin embargo, la experimentación en el satanismo con sustancias va más allá de lo puramente espiritual. En algunos casos, podría ser parte de prácticas recreativas de los adherentes del satanismo y de sus movimientos. En este sentido, pueden sumergirse en el uso de danzas y bailes rituales, invocaciones de demonios y otras prácticas que se sugieren estar relacionadas con el diablo.

Los peligros de utilizar sustancias en el satanismo

A pesar de que para algunos adeptos en el mundo del satanismo, el uso de psicoactivos puede ser una forma de conectar con el poder divino, también es cierto que se considera que su uso puede tener graves consecuencias. En primer lugar, una de las mayores preocupaciones que existen en torno al uso de drogas en el satanismo y en la magia en general, es que con el uso repetitivo de estas sustancias, se puede producir una limitación de la capacidad cognitiva, lo que puede suponer un gran problema en cuanto al día a día de un individuo. Por otro lado, aunque el uso de drogas puede ayudar a alcanzar ciertos momentos místicos, esto puede, a su vez, crear dependencia a dichas sustancias y provocar problemas de salud graves.

Consideraciones finales

En conclusión, el uso de sustancias para facilitar la realización de rituales y prácticas mágicas no es exclusivo del satanismo, ni tampoco siempre es malo. Sin embargo, es importante considerar los beneficios y riesgos que implica utilizar estas sustancias para lograr la conexión con lo divino. Al final del día, el progreso y crecimiento en el ámbito espiritual no siempre suele ser una cuestión de rapidez, sino de constancia y dedicación.